En carrero, nos cuentan un caso real de como algunas empresas importantes (en este caso páginas amarillas) ofrecen servicios engañosos jugando con el desconocimiento en estos temas del usuario final. No tan solo nadie regala nada, sinó que tampoco se dan ‘duros a cuatro pesetas’.

Sorprende ver que siempre juegan con registrar el dominio para la empresa, de forma que “nunca” tendrías control sobre el mismo para cambiar de proveedor a futuro.